Quiero dedicar este post a todos los que no renuncian a ser ellos mismos por mucho que el día amanezca sin sol. A todos los que dan una mano fuerte, donde otros solo vemos un espacio vacío.
Muy especialmente a Lucas, Salvador y Teresa. Gracias por leerme desde el turno de noche de un servicio de urgencias.
Un tipo que quiere ser, que puede ser, que le dicen todos que será. Un sueño que no pudo ser, que se cumplió, que se evaporó. Un niñato que todos le dicen lo maduro que es, que no maduró, que madurará. Una mujer adinerada, que es toda una guarra en la cama, que su marido es un cliente que le paga un pastón por follar. Un concejal sin ideología, una ideología que se compra por fascículos. Una alimaña que se alimenta de lo que le sobra a las entrañas de una cucaracha. Un topo que excava en la tierra seca. Un cielo que castiga con un sol que quema el caparazón de un caracol. Cansancio, una noche imposible de descansar. Un silencio que grita. Un ruido ensordecedor. Un ciego que ve, un mudo que habla, un manco que lanza cuchillos por la espalda. Un pájaro enjaulado, sin alas, que cada madrugada se va volando de casa. Un tigre que se perdió en un trigal, que buscó un alfiler en un pajar, que se pinchó el rabo por meter los dedos donde no debía. Un borracho con más carisma que el presidente de los Estados Unidos, dicen que los borrachos siempre dicen la verdad, pero este pobre borracho solo sabía mentir. Unos zapatos viejos, que no quiero tirar, son parte de mi personalidad, que nadie cree que puedan llegar muy lejos, pero que con ellos he recorrido el planeta. Un ser pero no puede ser, ¿ser o no ser?, un quiero que sea, un quiero ser. El suelo que pisas, la magia que sientes dentro, las ganas de vivir. No dejar para mañana lo que puedas hacer hoy. Un viejo que reza, y que mientras reza Dios le va jodiendo la vida. Una sociedad que va a lo suyo, sin inmutarse si pisa, sin detenerse al ir tan deprisa. Un niño que sueña, al que alguien le prohíbe soñar con otra vida, al que se le castiga si dice sentirse mujer. Un tonto, que aparentó ser un tipo normal, que se quedó con todos, que resultó ser un premio de no-sé-qué… en matemáticas. Un hombre sin piel, al que su mujer se la arrancó en una sentencia de separación. Una canción que escribió un sordo que nunca escuchó el sonido de la lluvia, que empapó mi corazón. Un cura que abusó y dio mil lecciones de moral. Una moneda falsa, que se encontró un policía, con la que compró una fortuna blanqueada por un Alcalde corrupto. El futuro que ya no tengo, que se quedó en el poso de un café. Una línea blanca que pisé en el suelo, que esnifó una hormiga, que trabajó de sol a sol hasta morir. El principio de una historia, de un día. El principio de una mañana que amaneció oscura. El final de un pasado que no puedes cambiar, el final de un nuevo principio. Unas alas en mitad de unas cenizas. Una vida carbonizada. Una luz al final del camino. Unos pies que caminan.




















