PLAN DE VUELO
⊆ 10:19 AM by Mario Álvarez | CORAZÓN . | ˜ 2 GRILLOS HAN COMENTADO »l
Tengo curiosidad por saber si alguno de los que leéis este blog sois aficionados a soñar. Lo digo porque necesito compartir algo sencillo y al parecer, complicado. Complicado por la hipocresía en la que hemos envuelto la vida, por lo esterilizado de nuestras muestras de afecto, por la falta de compromiso y la falta de lealtad.
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Tengo curiosidad por saber si alguno de los que leéis este blog sois aficionados a soñar. Lo digo porque necesito compartir algo sencillo y al parecer, complicado. Complicado por la hipocresía en la que hemos envuelto la vida, por lo esterilizado de nuestras muestras de afecto, por la falta de compromiso y la falta de lealtad.
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Necesito haceros cómplices en esta crisis no solo económica, a veces pienso que la crisis afecta también al sentimiento humano. Necesito aliados en esta guerra apática de deslealtades y traiciones cotidianas. Hoy mismo, un buen amigo, un amigo de esos que lo son hasta las últimas consecuencias ha escrito en esta jaula algo que me ha emocionado y hecho reflexionar “No sabria decir a que huele hoy el aire, y no quiero decir mentiras, quizá hoy huele a: ceniza gris, a camino terminado, a colillas humeantes, a árbol centenario cortado, a gasolina quemada, a amistades traidoras, pero también sé que huele a futuro: a proyectos aún por imaginar, a caminos nuevos sembrados de amapolas, a luchas y revoluciones, a sueños voladores y a amistades para consolidar... Viva los cambios, mañana siempre será un nuevo amanecer, un trayecto aún por dibujar que solo el trazo de nuestra muñeca hará único!! ;)”
Los amigos a veces se desdibujan con la facilidad de la retórica más cobarde. Los proyectos cargados de ilusión se convierten en simples trabajos. Te advierte el engaño de quien idolatrabas tontamente. Se remunera la desgana, la falta de objetivos; se penaliza el talento y la locura que impulsa cada sueño. Se trabaja el odio mediocre, lo sucio del vocabulario, la conducta más arrinconada, lo más bajo. Se regalan diamantes a diario a quienes no saben valorar su belleza, más allá de poder alardear de tenerlo entre las manos. A diario me rodeo de cargos públicos que no son conscientes de la enorme suerte que tienen de poder trabajar para transformar lo más cercano e inmediato. A diario trabajo con gente a los que la envidia les devora su pequeño ego; su codicia se enfrenta a la competitividad de los que aman cada gesto. Y en este tiempo de crisis en los que el mundo se ha ido haciendo cada vez más competitivo, o nos hacemos competitivos o fracasamos por completo.
Lo cotidiano y cualquier tipo de relación afectiva o profesional necesitan competitividad. Ser competitivo suele ser considerado negativo pero para mi es una virtud. Solo quien lidera procesos competitivos y se marca objetivos; solo quien ayuda a quienes le rodean a hacerse competitivos y a conseguir los objetivos marcados sale ileso del estado de descomposición que la rutina y su proceso ejerce sobre los sueños.
Hace meses un amigo amante de los pájaros me enseñó que los canarios tienen una paciencia infinita y capacidad de esfuerzo increíble, al igual que su alegría. La pena, es que los canarios solo muestran su enorme virtud en el medio abierto, en completa libertad. Enjaulados se reducen al mínimo como ese amigo desdibujado del que os hablo, como esa falta de talento consumido al disimular bajo un disfraz. Pero los canarios tienen la capacidad de adaptación, gracias, quizás a esa paciencia que les permite mostrar serena normalidad; esperando tal vez un descuido que con la puerta abierta les deje libres por completo.
Os dejo esta foto que retrata muy bien lo que quiero deciros, ese grupo unido de canarios que disimulan su intención, su verdadero propósito; esperar ese descuido, esa puerta abierta y echar el vuelo.
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Quiero abrir la jaula, nuestra jaula; abrir la pequeña puerta de rejas frías de metal que me separa del exterior, de los sueños y proyectos sin abrir. Quiero renunciar a mi paciencia, ya no quiero tener paciencia. Mucho menos quiero disimularla. Necesito levantar el vuelo y romper cadenas. Quiero volver a volar.
Quiero abrir la jaula, nuestra jaula; abrir la pequeña puerta de rejas frías de metal que me separa del exterior, de los sueños y proyectos sin abrir. Quiero renunciar a mi paciencia, ya no quiero tener paciencia. Mucho menos quiero disimularla. Necesito levantar el vuelo y romper cadenas. Quiero volver a volar.



17.2.11 Muy bueno! (sabes que te envidio). Cierta persona tenia un pájaro de ésos y lo deje libre, daba bastante pena metido en la jaula. Luego disimular cuando preguntaron dónde estaba el canario ^^''
18.2.11 Precioso texto