Inmaculada Echevarría, la enferma de Granada que quiere morir ha conseguido ya dos dictámenes favorables a su petición de muerte voluntaria (eutanasia). El primero el facilitado por el comité de ética y el segundo el del consejo consultivo. La decisión, de dejar de mantenerla con vida, y por lo tanto de cumplir su voluntad está ahora en manos de la Junta de Andalucía.El Consejo Consultivo de Andalucía, órgano de asesoramiento de la Junta andaluza, ha emitido un dictamen a petición de la Consejería de Salud sobre la legalidad de la renuncia de la paciente con distrofia a su tratamiento terapéutico.
Inmaculada de 51 años de edad, que no de vida; vive en el Hospital San Rafael de Granada desde hace nueve años conectada a un respirador que le mantiene con vida. La dirección y los médicos del Hospital, donde vive decidieron el pasado 4 de febrero aplazar retirar el tratamiento hasta conocer el informe emitido por el CCA. Este informe lo hará público la Consejería de Salud el próximo viernes. La cuestión formulada por Salud se centra en si es legal que renuncie a su tratamiento y si están a cubierto de implicación penal los profesionales que puedan intervenir en ese acto de renuncia voluntaria de la paciente. El dictamen de la Comisión Andaluza de Ética fue favorable a la petición de la paciente y tras analizarlo, los responsables del centro hospitalario, que pertenece a la orden de San Juan de Dios, decidieron sumarse a la postura de la Consejería y aguardar al pronunciamiento del Consultivo.














