
Son ya con este,
cuatro artículos dedicados a la prostitución:
La calle no es tuya,
las putas son mis amigas,
introducción (open next) y
las putas son mis amigas 2. Defiendo y defenderé la regularización, llámenla como quieran, regularización o legalización. No me creo ni menos feminista que quienes defienden lo contrario, ni creo que diga una absurdez, ni tampoco una aberración y mucho menos que lo que digo este en contra de nada, ni de nadie.
Los políticos deben mojarse de una vez, la sociedad debe comprometerse con cada historia y las feministas poner el corazón en ello. Detrás de símbolos y luchas se esconde la decadencia de quienes son sometidas y la libertad de quienes quieren dedicarse a ello. Debemos crear una ley comprometida y sensata que garantice los derechos, regule las obligaciones y castigue duramente a quienes se aprovechan de los y las prostitutas (proxenetas y mafias). No quiero que se vea este artículo como una provocación, este artículo nace de la documentación y del querer ofrecer derechos a las personas que conozco y se nutren de esta actividad.
A favor de la legalización“Me declaro feminista, quizás por eso este mal vista entre el colectivo de mujeres al afirmar y al desmarcarme de la opinión general y mayoritaria, Y es que el movimiento feminista ha dado tradicionalmente la espalda al colectivo de prostitutas”. Son palabras de Raquel Osborne una de las mejores especialistas en el fenómeno de la prostitución en España. Raquel es profesora de sociología del género en la Universidad Nacional de Educación a Distancia y se define feminista, como la que más. Para ella la prostitución, es un trabajo y la prostituta (que no la prostituida) es una trabajadora.
En Valencia existe un movimiento vecinal muy activo y comprometido entorno a la regularización y legalización. Carmen Vila, Presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia dice
“que el problema que se vive en barrios tomados a partir de las siete de la tarde por prostitutas debe ser abordado sin mojigaterías. El problema es gravísimo y afecta a todas las partes, los vecinos por nuestra parte tenemos que andar con miedo y ver como nuestras propiedades pierden valor por culpa de la actividad alegal. Y las prostitutas son empujadas de un barrio a otro, hasta que se ven en las calles expuestas a palizas por parte de proxenetas”.
Cristina Garaizábal, psicóloga, feminista y presidenta de Hetaria (Asociación de defensa a las prostitutas), de primeras no le gusta la legalización, pero reconoce que al menos esta dotaría de protección jurídica al colectivo.
En contra de la legalización
Rocío Nieto, de la Asociación Reinserción y Atención de la mujer prostituta defiende lo que son según ella y su asociación los dos pilares fundamentales del problema
“prevención y reinserción” declara también
“estamos en contra de la regularización, porque no es un trabajo”. APRAMP, se plantea la formación como alternativa a la prostitución, a través de programas de empleo y de un sistema de cursos y talleres.
Los dueños de locales
“Queremos que se nos acepte como una alternativa de ocio”, son palabras de José Luis Roberto, secretario de la Asociación Nacional de empresarios de locales de alterne. La creación de la patronal de “puticlubes” generó un buen puñado de sonrisas maliciosas. Habla también de que quiere dar a su negocio luz y transparencia, pagar impuestos y acabar con las mafias. Dice que con la legalización ganaras las y los trabajadores, vecinos y fuerzas de seguridad, y perderán las mafias. Explica también el sentido común que deben aplicarse nuestros gobernantes, puesto que esta actividad alegal mueve tan solo en España la friolera de más 200mil millones de euros (según cifras barajadas en el informe de la O.N.E.). Concluye tajante:
“no hay ningún censo de locales, pero la realidad es que más 1500 personas se registran como clientes de hoteles los sábados por la noche”. Una de las iniciativas de ANELA, muy criticada por ciertos sectores feminitas fue solicitar “mano de obra” en otros países, concretamente 277 mujeres “en el sector escasea la mano de obra nacional, mejor que vengan con papeles en regla y voluntariamente”.
La voz de las prostitutas
Después de diez años en el oficio, Giovanna lo ha dejado definitivamente. Desde entonces trabaja en una empresa de limpieza de centros residenciales y ha engordado 20 kilos. Cuenta como empezó a sus 17 años en el mundo de la prostitución, inducida por sus hermanos mayores y su propio padre.
“En un país como Cuba, o te buscas el pan o no eres nada para nadie”. En sus ojos se refleja cierta rabia controlada por las explicaciones que a tratado de buscar durante años. Cuando llegó a Madrid procedente desde su país, se echó a la calle. Empezó a vivir en un piso de 70 metros cuadrados, compartido con ocho compatriotas suyos.
“Mi único objetivo era enviar todo mi dinero a los míos”. A la pregunta si como ser humano se sentía humillada, ella responde contundente “
No. Cuando para mi familia era una necesidad, me sentía sucia y obligada. Una vez en España me ofrecieron trabajos de limpieza y decidí voluntariamente limpiar escaleras por las mañanas y hacer la calle por las noches, entonces solo me sentía sucia”. Se le llenan los ojos en lágrimas cuando se le pregunta porque lo ha dejado “quiero lo mejor para mi, pero nunca sales de esto del todo”.
Belén tiene 35 años, se dedica a la prostitución desde los 20 años. No sabe muy bien como empezó en todo esto, lo que si que recuerda era como compaginaba los estudios con la prostitución “
llegaba el viernes y en vez de irme con mis amigas me iba a las zonas donde sabía que podía encontrar a alguien dispuesto a pagar por acostarse conmigo”. Diplomada en Enfermería, ejerció de ello un breve tiempo.
“he decidido dedicarme a ello, me he acostumbrado a vivir así y no me acomplejo por ello”.
A Heidi la conocí en a través de la prensa el titular decia
“he soñado toda mi vida con defender los derechos humanos”. A sus 22 años empezó a prostituirse en Ecuador. Ahora, lo ha dejado y es líder en Montera (Madrid), a sus 35 años de las profesionales del sexo, las alecciona, da consejos y cocina para ella por solo 5 euros el menú.
“quiero defenderlas, como yo no supe hacerlo. Quiero que decidan por ellas mismas y sean conscientes en todo momento que si ellas quieren pueden salir del mundo de la prostitución”.
¿Qué pasa en Europa?En Suecia, desde 1999 impera el modelo prohibicionista que penaliza y criminaliza al cliente.
En Francia están prohibidos los burdeles desde 1946. Es una de las legislaciones que utilizan más mano dura dentro de la Unión Europea. Un proyecto de la Alcaldía de París estudió la posibilidad de castigar a los clientes con penas de cárcel y multas de hasta 300.000 euros, en 2002. Este hecho hizo que en España hubiese un desembarco de prostitutas venidas del país vecino.
En Holanda, se despenalizaron los burdeles en enero del 2000. La ley contempla la prostitución como cualquier otra actividad laboral más, con seguridad social y obligaciones fiscales. Las prostitutas pueden sindicarse.
En Alemania se adoptó en 2001 el estatuto del los y las trabajadores del sexo, que homologaba la prostitución como cualquier otra actividad económica. Desde entonces el colectivo se beneficia de cobertura social, sanitaria y de régimen laboral.
El tribunal de Justicia Europeo, avaló en 2001 la consideración de la prostitución como “actividad económica”.